Llegar a la oficina, encender el ordenador, café, trabajar, un par de llamadas y, al día siguiente, vuelta a empezar. Hay veces que, sin quererlo, nos encontramos sumergidos en una rutina que nos impide ser felices en nuestro puesto de trabajo y, como consecuencia, dar lo mejor de nosotros mismos y ser productivos. Tomar cartas en el asunto y apostar por el cambio que necesitas está en tus manos, y cada vez tenemos más opciones y herramientas para conseguirlo, especialmente ahora que la transformación digital está llegando a todas las empresas. Si tu ordenador es tu principal aliado en el trabajo, quizás sea el momento de convertirte en un nómada digital.

La transformación digital y la resistencia al cambio

¿Recuerdas la primera vez que viste un ordenador? Aunque las generaciones más jóvenes nacieron prácticamente con el portátil bajo el brazo, muchos de nosotros aún nos acordamos de ese momento en el que, por primera vez, nos sentamos frente a la pantalla de uno. Parece mentira que, en cuestión de un par de décadas, el ordenador se haya convertido en la herramienta principal e indispensable que es hoy en día para muchos trabajadores, y lo mismo (o más) podríamos decir de Internet.

Del mismo modo que la tecnología ya forma parte de nuestro día a día, el siguiente paso que tenemos que dar es hacia la transformación digital, lo que parece ser una asignatura pendiente para muchas de las empresas españolas. Según un estudio sobre la "Transformación Digital en España" realizado por Paradigma Digital, las empresas españolas reaccionan a la defensiva ante el proceso de digitalización, siendo un 80% las compañías que mantienen en su core de negocio tecnologías obsoletas. ¿El primer desafío? La transformación cultural necesaria para adoptar esta digitalización. Promover una cultura corporativa de mejora continua en la empresa es vital para involucrar y motivar a los empleados en el camino hacia la innovación y la consecución de la excelencia operativa.

La transformación digital no solo permite a las empresas adaptarse a la nueva era digital y destacar en el mercado competitivo, sino que también tiene una gran incidencia sobre el factor humano, promoviendo, entre muchas otras cosas, nuevos roles y opciones de trabajo, como es el trabajo remoto (o Smart Working) o la figura del nómada digital. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Eurofound, un 6,7% de los trabajadores de España cuenta con la posibilidad de trabajar en remoto, cifra que no resulta tan llamativa si la comparamos con el 13% de la Unión Europea. Por lo que, pese a que la transformación digital esté guiando a las empresas hacia el cambio, todavía queda mucho camino por recorrer.

Tanto si formas parte de una empresa en la que tienes la opción de trabajar en remoto o si tienes un proyecto digital al que quieras darle vida, quizá sea el momento de convertirte en un nómada digital. Pero, ¡ojo!: no todas las personas están echas para ello.

¿Qué significa ser un nómada digital?

Como ya adelantábamos, la transformación digital avanza sin pausa, conquistando y haciéndose visible en cada uno de los diferentes ámbitos existentes, como puede ser el laboral. Las nuevas tecnologías ponen a disposición del trabajador un sinfín de posibilidades, derribando todo tipo de barreras geográficas u horarias y favoreciendo la conciliación laboral. Es así como poco a poco se ha ido definiendo la figura del nómada digital: profesionales que utilizan las nuevas tecnologías para trabajar desde cualquier parte del mundo. ¿Los campos más comunes? Los relacionados con las nuevas tecnologías, el marketing digital, la producción y difusión de contenidos digitales y distintas funciones de consultoría.

A pesar del concepto que gran parte de la sociedad tiene sobre los nómadas digitales, desprenderse de la rutina establecida y alejarse del modelo del entorno de trabajo estable (como puede ser una oficina) no implica directamente vacaciones indefinidas, playas paradisiacas y viajes alrededor del mundo. El trabajo se libera de las ataduras geográficas y de los horarios establecidos para pasar a estructurarse por proyectos o tareas, siendo el profesional el encargado de administrar su tiempo y dedicación como crea conveniente para llevarlos a cabo. Por lo que sí, los nómadas digitales trabajan, pero lo hacen de forma distinta.

Los tres requisitos básicos para convertirte en un nómada digital.

Llegados a este punto, puede que estés pensando lo estupenda que sería tu vida si te lanzaras al mundo del nómada digital. Pero trabajar sin horarios ni rutina fija y sin las estructuras laborales tradicionales no está hecho para todo el mundo. La disciplina, la profesionalidad y la responsabilidad son condiciones necesarias extendibles para casi todo tipo de trabajos, pero hay tres requisitos que adquieren una mayor importancia si lo que quieres es convertirte en un nómada digital:

Colaboración

«Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado»

Cuando hablamos de colaboración, seguramente pienses de forma automática en la palabra equipo, como si vinieran de la mano en un pack inseparable. Sí, la colaboración es fundamental para los equipos, pero no es este el único contexto en el que debe de existir. Si trabajas como freelancer y una empresa contrata tus servicios para llevar a cabo el diseño de su Web, mantener una buena relación profesional con tu cliente y promover una colaboración activa te permitirá conocer mejor lo que esperan de tu trabajo y que los resultados se ajusten a lo deseado.

Es por ello que, si añadimos tierra de por medio y diferentes franjas horarias al asunto, la colaboración va más allá de lo puramente recomendable y se convierte en una necesidad. Si quieres convertirte en un nómada digital (ya sea como freelancer, trabajando en remoto por cuenta ajena o llevando a cabo tu propio proyecto digital), delegar responsabilidades, participar activamente y tener una conciencia clara del rol que desempeñas dentro de tu equipo o dentro del proceso de trabajo en general, es fundamental para evitar atascos en el flujo de trabajo y cumplir con los objetivos en los plazos originalmente marcados. En resumen, establecer objetivos claros, reajustar las funciones y los procesos y utilizar herramientas que faciliten la colaboración (como una plataforma de gestión del trabajo colaborativo), será tu modus operandi si lo que quieres es ser un nómada digital.

Comunicación

«Hablar no siempre es comunicar»

Si para un nómada digital la colaboración es importante, la comunicación es esencial. Ya sea con tus clientes, proveedores o con los miembros de tu equipo, fomentar una cultura de comunicación y hacerlo de forma clara y eficiente se vuelve un poco más difícil cuando trabajas en remoto y desde, posiblemente, la otra parte del mundo. Pero que no puedas asistir físicamente a las reuniones no significa que no puedas tenerlas, al igual que no poder comentarle los resultados de una campaña a un compañero en persona no significa que no puedas adjuntar un informe con los comentarios oportunos en su correspondiente tarea. Las nuevas tecnologías te ayudarán a superar las barreras que el trabajo en remoto impone y a reducir, aparentemente, las distancias, ayudándote a comunicarte con quien necesites y cuando lo necesites , sin tener que limitar tus opciones a enviar emails que puedan perderse en la bandeja de entrada o dilatar en semanas temas urgentes.

Si trabajas para una empresa en remoto, comunicarte con tus compañeros también será vital para no perder el espíritu de equipo y humanizar tu trabajo diario. Conocer a las personas que se encuentran al otro lado de la pantalla te dará una perspectiva distinta a la hora de abordar las solicitudes y consultas que les tengas que hacer, además de fomentar la cultura de empresa y darte una motivación extra para conseguir los objetivos.

Y ahora te preguntarás: para un nómada digital, ¿cuál es la mejor forma de comunicarse? Existe un centenar de herramientas de comunicación que podemos utilizar en el trabajo (como Skype, Google Hangouts o Slack), lo que nos puede conducir al problema de tener la información repartida en diferentes lugares, impidiendo conseguir una visión clara del mensaje u objetivo final. Centralizar la información y simplificar el flujo del trabajo es otra de las funciones que puedes conseguir utilizando una buena plataforma de gestión de trabajo, lo que te ayudará a ser más productivo y a llevar a cabo el proceso de convertirte en un nómada digital.

Organización

«Establece el orden: el hábito se encargará de mantenerlo»

Colaboración, comunicación y, por último, organización. Ser un nómada digital puede hacer que te aisles demasiado en tu mundo y forjes tus propios métodos y procesos (o que carezcas totalmente de ellos). Trabajar de una forma organizada permite que la colaboración fluya fácilmente y que se pueda tener una visibilidad completa del estado en el que se encuentra tu trabajo en cualquier momento.

Si trabajas como freelancer o tienes tu propio proyecto digital, crear un calendario de proyectos te ayudará a estructurar tus ideas y visualizar tu trabajo con sus correspondientes plazos de entrega. Organiza tu trabajo en carpetas por proyectos o por clientes y ordena el contenido en su interior. De este modo, trabajarás de una forma más rápida y productiva, sin perder tiempo buscando documentos o últimas versiones entre todos los archivos de tu ordenador. Pero si trabajas en remoto y formas parte de un equipo, lo mejor será disponer de una herramienta de gestión de proyectos en línea con la que podáis colaborar y organizar el trabajo según mejor os convenga, potenciando la visibilidad y la productividad.

Por otro lado, no tener definido oficialmente un horario de trabajo, puede hacer que acabes pasando más horas de las recomendadas delante de la pantalla. La organización no es solo necesaria en el trabajo per se, sino que también te ayudará a encontrar el equilibrio y a no pasarte de la raya con tus jornadas laborales. Deja a un lado el pijama y vístete si vas a trabajar desde casa (o desde el sitio al que a partir de ahora llames hogar), márcate descansos y, en tus ratos libres, interactúa con las personas que tienes a tu alrededor. Construir una rutina para tu día a día es muy saludable y te ayudará a establecer límites entre tu trabajo y tu tiempo libre, y además aumentará tu productividad.

Bienvenido a la nueva era digital

Si has llegado hasta aquí y sigues pensando que tú mismo podrías ser un nómada digital, ya lo sabes, el momento es ahora. Empieza por un par de semanas y descubre qué es lo que funciona mejor para ti y para tu equipo (si tu caso es el de trabajar en remoto para una compañía). Formar parte de un equipo distribuido geográficamente no tiene por qué ser un problema siempre y cuando promuevas la colaboración, la comunicación y la organización en tu equipo. Y recuerda, ¡la tecnología está de vuestra parte!

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