La vida es como un partido de fútbol. Seguro que los apasionados de este deporte estarán de acuerdo con esta afirmación: cada reto, cada desafío que afrontamos, requiere preparación, concentración y esfuerzo. Y esto no solo se puede aplicar al ámbito del trabajo, sino que incide con mayor contundencia al encontrar figuras y colectivos que podemos comparar fácilmente. El trabajo en equipo, el rol que el líder desempeña o la fijación de los objetivos acercan metafóricamente la oficina al campo, dejándonos grandes lecciones de liderazgo que podemos aprender del fútbol y que deberíamos aplicar en nuestro día a día.

¿Quién no querría un buen líder al mando de su equipo de trabajo? Alguien que impulse, empodere y guíe al equipo hacia la consecución de los objetivos, al igual que un buen entrenador dirige a su equipo de fútbol hacia la victoria en el campo. Al fin y al cabo, son mayores las similitudes que las diferencias entre ambas figuras y resulta interesante conocer cuáles son las cualidades de los entrenadores de fútbol que los trabajadores consideran vitales para ser un buen líder, de tal forma que los jefes de hoy en día puedan centrarse en desarrollarlas o potenciarlas. Nosotros hemos detectado 4 cualidades esenciales y hemos preguntado a distintos trabajadores cuál de ellas consideran la más importante a través de una encuesta. Si quieres ser un buen líder, ¡toma nota!

Lecciones de liderazgo que podemos aprender del fútbol

1. Organizar bien al equipo

Según nuestro estudio, un 40,8% de los encuestados afirmaron que organizar bien al equipo es uno de las cualidades más importantes que ha de tener un buen líder y que se debería de aprender de los mejores entrenadores de fútbol. La organización es vital en todo tipo de trabajo, especialmente cuando implica a un equipo multidisciplinar o trabajando en remoto. Es importante tener a la persona correcta trabajando en los proyectos correctos, por lo que un buen líder tiene que saber asignar las cargas de trabajo y delegar las responsabilidades de tal forma que el flujo de trabajo se desarrolle sin problema alguno y se potencie la productividad.

Un gran líder no es necesariamente el que hace grandes cosas. Es el que hace que los otros hagan grandes cosas.

Al igual que los jugadores de un equipo de fútbol salen al campo con una posición clara y un objetivo determinado, el líder de un equipo de trabajo tiene que facilitar también a su equipo la comprensión del rol que desempeña cada trabajador dentro de un proyecto y las prioridades y responsabilidades de las que se ha de hacer cargo. En un equipo bien organizado, colaborar es mucho más sencillo, los recursos se gestionan de una forma más eficiente y los resultados son más satisfactorios.

2. Tener un pensamiento ágil

Si la táctica no funciona, hay que cambiar la estrategia y hay que hacerlo rápidamente. Saber reaccionar de forma positiva ante los errores y anticiparse a los cambios dota de agilidad a un equipo y le permite visualizar y aprovechar las oportunidades antes que nadie. Un líder tiene que extender este pensamiento a través de los miembros de su equipo y saber guiarlo con confianza también en los contextos de incertidumbre, siendo la segunda cualidad más importante destacada por los encuestados en nuestro estudio.

Cuando tienes un proyecto importante entre manos, la planificación es fundamental, pero hay veces que son necesarios cambios en la estrategia (o cambiar de estrategia directamente) para alcanzar los objetivos. Para ello, aprender a tomar buenas decisiones rápidamente y a no bloquearse ante las adversidades son algunas de las cualidades que un líder ha de tener, así como otra de las grandes lecciones de liderazgo que podemos aprender del fútbol.

3. Empatía

Un líder debería saber cuándo un equipo necesita motivación y apoyo. La empatía nos permite ponernos en los zapatos del otro y comprender sus sentimientos y emociones. Un buen líder se preocupa por su equipo y se anticipa a sus necesidades, brindándole el apoyo o la confianza que necesite en cada momento.

Entender las fortalezas y las debilidades de los demás y descubrir qué motiva a cada uno de los miembros de tu equipo son algunos de los rasgos que caracterizan a un líder empático. ¿Te gustaría desarrollar más esta cualidad? Empieza por practicar la escucha activa e intentar conocer mejor a la persona con la que trabajas día a día.

4. Análisis

Adoptar una perspectiva analítica y no limitarse a "las cosas pasan porque sí" es otra de las lecciones de liderazgo que tienes que aprender si lo que quieres es convertirte en un buen líder. Es necesario estudiar los casos de éxito pero también los casos de fracaso, ya que identificar y analizar los errores os permitirá no volver a caer en ellos en un futuro. Un buen líder tiene que sacar conclusiones de los proyectos anteriores tal y como lo haría un buen entrenador de fútbol del último partido.

Además, el razonamiento analítico y crítico te ayudará a cerciorarte de que los objetivos y las metas individuales que marcas a los miembros de tu equipo son realistas y significativos y, a su vez, a corroborar que se están cumpliendo a medida que el proyecto avanza, permitiéndote corregir las desviaciones que puedan aparecer.

No dejes nunca de aprender

Mejorar como profesionales, como líderes o, en definitiva, como personas, es algo que podemos hacer todos los días sin necesidad de asistir a clases, especialmente ahora, en la era digital, donde todo lo tienes a un click de distancia. Leyendo un libro, viendo una serie, hablando con los amigos o disfrutando del Mundial de fútbol: siempre podemos sacar grandes lecciones de liderazgo. En tus manos está el tener una actitud activa y autocrítica que te permita identificar tus carencias e intentar desarrollar tus cualidades y habilidades positivamente, para aprender de los errores y volver a intentarlo cuando las cosas no salgan como queremos.

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