¿Conoces ese sentimiento de cuando surge la creatividad? Te sientes inspirado y apasionado, y ese gran trabajo parece fluir sin esfuerzo de la punta de tus dedos. Pero, seguramente, también conozcas la otra cara de la moneda. Estás totalmente bloqueado. La creatividad no fluye y no tienes ni un atisbo de inspiración al que aferrarte. La creatividad en ocasiones es imposible. Cuando las cosas salen bien, es estupendo. Pero cuando no salen, es hasta doloroso. Esto no sería un problema si tuviéramos la flexibilidad de hacer trabajo creativo únicamente cuando estuviésemos inspirados. Sin embargo, la mayoría de nosotros no tenemos esa suerte. Cuando tu trabajo consiste en producir ideas creativas día tras día, necesitas averiguar el modo de crear tanto si te sientes inspirado como si no. De hecho, la creatividad es tan crucial que el 60 % de los directores generales la consideran la cualidad de liderazgo más importante. Cuando se les pregunta cuál es la habilidad que más valoran en su gente, otro grupo de directores generales respondieron (lo has adivinado) la creatividad. Sin embargo, sabiendo esto, un colosal 75 % de personas no cree que vaya a subsistir gracias a su potencial creativo. La creatividad es importante. Pero no es fácil, especialmente cuando se espera que ejercites tu ingenio creativo día tras día. ¿Es incluso posible lograr un nivel de creatividad constante al tiempo que se produce a gran volumen? Y si es posible, ¿cómo se hace? Esto es lo que tienes que saber.

¿Qué es exactamente la producción creativa?

“La producción creativa es en esencia el indicador clave de rendimiento (KPI) de un negocio creativo” explica Kate Sullivan, psicóloga de factores humanos y directora de contenidos de TCK Publishing. "Pueden ser palabras redactadas, diseños creados, páginas diseñadas, códigos escritos, cubiertas diseñadas o cualquier otro parámetro lo que mida la producción de creatividad que un diseñador, escritor, editor u otra persona creativa obtiene en un cierto periodo de tiempo". En pocas palabras, se puede considerar que la producción creativa es el resultado del proceso creativo. La esclarecedora charla de Julie Burstein en TED Talk a continuación (duración: 17:12) aborda cómo el proceso creativo representa la tensión entre los elementos que puedes controlar y aquellos que debes dejar ir:
 

¿Puede producirse creatividad de manera constante?

Producir creatividad parece bastante sencillo en la superficie. Sin embargo, como sabe cualquier profesional creativo, no siempre es así. De hecho, la creatividad constante parece una hazaña imposible. Lo que plantea la pregunta: ¿es incluso posible? ¿Se puede lograr un cierto nivel de constancia en el trabajo creativo? Sí, dentro de lo razonable. “La cantidad por la necesidad de cantidad no siempre incluye calidad, pero es algo que hay que mencionar como ‘práctica’ habitual en el trabajo”, opina Michele Jennae, formadora de creatividad integral en Rise Up Creativity. Pero, como cualquier otra cosa, implica el logro de un delicado equilibrio. “La producción contínua de alto volumen de creatividad puede agotar tu capacidad para producir nuevas y frescas ideas”, explica Sullivan. “Te conviertes en una ‘cadena de montaje’ de creatividad si, por ejemplo, produces de forma regular publicaciones de blog de 3.000 palabras siete días a la semana, o produces seis diseños de logotipos al día”. Al mismo tiempo, Sullivan menciona que el uso regular de los músculos creativos puede servir para fortalecerlos. “Empiezas a averiguar lo que mejor te funciona mejorando tu técnica y adquiriendo las habilidades que necesitas para agilizar tu proceso. Por ejemplo, en lugar de luchar con el diseño de una página, empiezas a adquirir una biblioteca mental de lo que puedes aplicar para que funcione en un proyecto concreto”, añade. La clave es practicar y cometer errores para establecer una cantidad de producción realista para uno mismo, lo suficiente para mejorar tus habilidades, pero no tanto que te sature. “Averiguar cuánto es demasiado para uno mismo es una cuestión muy personal”, añade Sullivan.

Cómo fomentar la mejor creatividad

Con esto en mente, ¿cómo puedes entrenar tu cerebro y adaptar tu entorno para lograr el éxito en tu trabajo creativo? Estos son los consejos de los expertos:

1. Crea un programa

La palabra “programa” puede ser sinónimo de tortura para muchos creativos. No obstante, sin lugar a dudas, puede representar un gran activo ambos niveles de productividad y de creatividad. “Lejos de ser una restricción, la programación es en realidad la mejor amiga de un profesional creativo” explica Sullivan. “Mediante la programación del día, en la que se incluyen sprints, descansos y trabajos por lote, estarás listo para el éxito. Si planificas tu trabajo en torno a tu periodo más enérgico y creativo del día, y te permites después los descansos y el tiempo para recargar tu reserva de creatividad, podrás realizar mucho más trabajo sin sacrificar la calidad de tus ideas creativas”. La magia de la programación se reduce a la teoría del agotamiento del ego, que establece que todos tenemos una cantidad finita de recursos mentales, como la creatividad y la fuerza de voluntad. (Sin embargo, cabe señalar que esta teoría ha sido puesta en entredicho). Controvertida o no, la idea resulta útil en lo que nos ocupa. “Si eres flexible en exceso, invertirás energía en cosas superficiales, como cuándo trabajar en el proyecto X o qué vas a comer” afirma Sullivan. “Al programar tu tiempo, eliminarás muchas de las decisiones irrelevantes que consumen tu energía, y eso significa que tendrás más energía para invertir en producción creativa real”. La programación no significa necesariamente limitarse a una rutina. Puedes programar cada día de forma diferente, si te va mejor. Sin embargo, una rutina sólida también aporta ciertos beneficios. “Al convertir en hábito tu tiempo creativo, te preparas para meterte de lleno en ello”, dice Sullivan. “Tu mente se programa para ponerse en modo creativo en un periodo definido del día, así que pierdes menos tiempo mirando a una hoja en blanco”. CONSEJO: cuando pretendas descubrir tu periodo más creativo del día, quédate con lo que ya sabes. Las personas madrugadoras asumen que las mañanas son su momento álgido, mientras que las aves nocturnas prefieren la ruta de la noche. No obstante, hay estudios que demuestran que lo exactamente opuesto puede funcionar. Así que, aunque no te consideres una persona madrugadora, prueba a desarrollar trabajo creativo por la mañana. Podrías llevarte una sorpresa. Obtén más información en esta infografía.

2. Sé creativo con la creatividad

“Los cambios de tema, rutina o escenario son formas estupendas para combatir la monotonía”, afirma Jennae. Por lo tanto, cada vez que te sientas bloqueado de inspiración creativa, podría ser el momento de ser creativo con la creatividad para seguir produciendo a gran volumen. ¿Podrías cambiar tu técnica? ¿Probar un programa de software diferente? ¿Abordar ese proyecto en un orden diferente para retar a las diferentes partes de tu mente? “Básicamente, haz todo lo que puedas para agitar esa rutina al tiempo que sigues sacando el trabajo”, explica Sullivan. “Te obligará a pensar de diferentes maneras y ver el volumen como algo emocionante, no monótono”. CONSEJO: cuando tengas dudas, un cambio de escenario nunca hace daño. Si estás dispuesto a irte lejos (y puedes), los estudios demuestran que los viajes internacionales pueden mejorar la neuroplasticidad, lo que aumenta la flexibilidad cognitiva. Pero si prefieres evitar el aeropuerto, incluso ir a una cafetería o cambiar de zona de trabajo en tu oficina puede provocar diferentes sinapsis en tu cerebro.

3. Resístete a la perfección

“La cantidad puede mejorar la calidad, y de hecho la mejora”, afirma Jennae. “Lamentablemente, muchos profesionales creativos se centran en la perfección y esto suele minar su producción. Pero son los errores que se cometen en la cantidad, los que nos dan la perspectiva y la mejora que nos lleva a la calidad”. Aunque que es fácil pensar que todo lo que produzcas debe ser impecable, es mucho mejor ponerte a producir, teniendo en cuenta que siempre puedes volver atrás y realizar cambios. “Muchos de nuestros ‘errores’ también son reciclables mediante la revisión”, añade Jennae. “¡10 000 horas se hacen minuto a minuto!”

4. No te fuerces en exceso

Cuando te sientes presionado a producir creatividad a gran volumen, es tentador forzarse en exceso. Te obligas a sentarte a la mesa y seguir estrujándote el cerebro, aunque estés exhausto. Aunque la cantidad puede contribuir a refinar tu habilidad, forzarte demasiado provocará el efecto contrario. “Forzarte en exceso para obtener resultados como creativo disminuye la calidad”, explica Sullivan. “La fuerza de voluntad, la creatividad, la imaginación y la energía mental constituyen la reserva que utilizamos durante el día y debe rellenarse con descanso y relajación”. En realidad, descansar es una manera fantástica para recuperar esa fuerza que tanto necesitas. “Aunque parezca contradictorio, salir de tu trabajo puede proporcionarte nueva información e ideas que te hagan volver y poner a tu inspiración en marcha”, afirma Jennae. CONSEJO: Un estudio de Stanford demostró que caminar puede aumentar la creatividad. Así que si te planteas qué hacer en un descanso, aventúrate a un paseo vespertino. Es bueno para el cuerpo y para la mente.

Depende de ti

La creatividad constante puede parecer un oxímoron. Pero, lo creas o no, se puede conseguir si seguimos la ruta correcta:
  • Encontrar una programación que te vaya bien
  • Cambiar tu rutina
  • Resistir el impulso de ser perfecto en todo momento
  • Darte el suficiente tiempo para recargar
¿Vas a estar siempre inspirado y listo para generar tu próxima gran idea? Quizá no. Pero al menos estos consejos te ayudarán a producir creatividad de forma regular, sin quedarte mirando a una hoja en blanco con desdén.
Biografía de la autora: Kat Boogaard (@kat_boogaard) es una escritora afincada en el medio oeste que trata temas relacionados con la carrera profesional, el desarrollo personal y la vida como profesional independiente. Es columnista de Inc., escribe para The Muse, trabaja como editora profesional para The Everygirl y contribuye en medios de toda la web.
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