Una gran parte de mi trabajo es escuchar lo que funciona y lo que no. Eso generalmente se traduce en entrevistas con clientes, informes de ventas y análisis de productos. A veces, la información más interesante llega cuando se incorporan nuevos clientes que acuden a Wrike después de intentar crear soluciones de IA agentica por sí mismos y no conseguirlo.

Últimamente, sus historias siguen una trama común: un equipo crea por su cuenta un agente de IA, lo demuestran ante los directivos, ve que el entusiasmo se generaliza… y luego observa cómo se desmorona en cuestión de semanas. Una gestora de proyectos nos dijo que dedicó más tiempo a arreglar lo que producía su agente que a hacer el trabajo manualmente. Siguen puliéndolo y ahora acuden a Wrike para pedir ayuda.

Ese patrón se está volviendo habitual. Los agentes creados independientemente parecen impresionantes en demostraciones controladas, pero luego fallan en entornos en vivo donde el trabajo es caótico, colaborativo y está lleno de dependencias. El fallo generalmente no es que el modelo no sea capaz de generar una respuesta. Sino que el agente no se ha diseñado para el modo en que se realiza realmente el trabajo. Y eso es porque no se creó donde realmente se hace el trabajo.

La gestora de proyectos no se equivocaba al intentarlo. La IA agéntica, un tipo que actúa autónomamente en nombre de tu equipo, es una tecnología transformadora con la capacidad de renovar completamente el trabajo moderno. Es una parte importante de nuestro trabajo aquí en Wrike, donde ofrecemos agentes preconfigurados y personalizados que ya ahorran a las organizaciones 520 horas al año por empleado.

Sin embargo, la diferencia es que nuestros agentes no son soluciones independientes, sino que se basan en flujos de trabajo reales, contexto compartido y límites claros.

Ahí es donde reside el verdadero valor: vamos a explicar el porqué.

Los agentes sin un contexto del flujo de trabajo generan una cara confusión

Comencemos con una distinción que importa más de lo que la gente cree.

Una instrucción le dice al agente qué tiene que hacer. Un flujo de trabajo le indica por qué, cuándo, en qué orden y a quién más afecta.

La mayoría de las implementaciones de agentes que he visto fallan por un motivo esencial: dependen únicamente de instrucciones. Ello significa que el agente no es consciente de las dependencias aguas arriba, las aprobaciones aguas abajo o las cinco otras personas cuyo trabajo podría variar cuando cambie este estado de tarea. 

Por ejemplo, un departamento de marketing podría crear un agente para automatizar las actualizaciones del estado del proyecto. Técnicamente funciona a la perfección: extrae datos, resume el progreso y publica actualizaciones. Pero carece del conocimiento de un ciclo de revisión semanal ya establecido, compilado por un gestor de proyectos. Por eso publica actualizaciones que contradicen este informe, lo que confunde a varios compañeros y desemboca en interminables hilos de correos electrónicos y mensajes de aclaración.

La última Encuesta global sobre IA  de McKinsey señaló señaló que quienes presentan un mayor rendimiento tienen casi tres veces más probabilidades de rediseñar fundamentalmente los flujos de trabajo existentes para integrar la IA, sin tener que lanzar agentes para aplicar soluciones a modo de parche. Eso concuerda con todo lo que veo sobre el terreno. Al igual que sus homólogos humanos, los agentes tienen que integrarse en el trabajo para hacerlo correctamente.

De lo contrario, estarían corriendo a ciegas.

En Wrike, hemos dedicado años a crear la capa de datos que captura el modo en que el trabajo realmente se mueve por las organizaciones. Dependecias de tareas, cadenas de aprobaciones, asignaciones de recurso, traspasos multifuncionales y más: todo está documentado, almacenado y totalmente conectado a nuestros agentes de IA, asistentes y automatizaciones. Esa es la diferencia entre un agente autónomo y uno construido dentro de una plataforma de gestión del trabajo.

Instrucción + flujo de trabajo = IA agéntica que realmente funciona.

Las razones comunes por las que los agentes fallan en ventas y gestión de clientes.

Los agentes sin infraestructura empresarial hacen que seas vulnerable

En la actualidad se producen cantidad de debates en línea centrados en el mismo tema general: “¿Puedo construir una herramienta de gestión de proyectos con Claude?”

La respuesta es sí, para un caso de uso específico. Y, en ocasiones, ese es justo el punto de inicio adecuado. El problema surge cuando un prototipo prometedor se confunde con un sistema de trabajo listo para la empresa.

Con la plataforma de Wrike, cuentas con una seguridad y un cumplimiento de nivel empresarial, asistencia global en varios idiomas, y un historial comprobado de más de 20 años prestando servicios a nombres conocidos como Siemens, Walmart, NVIDIA, y Las Empresas Estée Lauder.

Avatar de autor

La seguridad importa. Ahora, Wrike está en línea con nuestros estándares empresariales internos, y los usuarios pueden agregar toda su información confidencial en Wrike sin temor a fallos de seguridad o problemas de cumplimiento.

Hannes Leitner, responsable de procesos en la ejecución de proyectos

Crear aplicaciones y agentes fuera de una infraestructura establecida con salvaguardas claras de protección puede hacerte vulnerable. Como escribió Quang Tuan Dang recientemente en Forbes, "A medida que los agentes se integran más profundamente en los flujos de trabajo de ingeniería y la infraestructura de producción, las organizaciones tendrán que repensar cómo se autentican, autorizan y gobiernan los actores no humanos."

Una app creada con IA o un agente de uso único puede ser una incorporación increíblemente útil. Pueden encargarse de una tarea concreta, automatizar un flujo de trabajo acotado y servir como interfaz ligera para un único equipo. ¿Pero qué pasa cuando hay que reemplazar toda una plataforma de gestión del trabajo? Para cualquier organización que opere a gran escala, se someta al control de las autoridades y cumpla con requisitos de responsabilidad reales se trata de una empresa arriesgada.

Según el analista de Gartner Joerg Fritsch, "Las organizaciones deben invertir en gobernanza y seguridad avanzadas de IA para proteger datos sensibles y garantizar el cumplimiento. Esta necesidad probablemente impulsará el crecimiento en los mercados de servicios de seguridad, gobernanza y cumplimiento de la IA, así como en soluciones tecnológicas que mejoran la transparencia y el control sobre los procesos de la IA."

Llegar a este punto requiere una infraestructura operativa profunda construida a lo largo de los años, no en horas.

Lo que funciona: IA para empresas con agentes conectados

Veamos la solución a estos problemas. Según mi experiencia, tienes que conectar tu ambiente de trabajo estructurado y regulado con los mejores modelos de IA disponibles, bajo tus condiciones y dentro de tu perímetro de seguridad.

Para satisfacer esta necesidad, construimos una forma segura para que los asistentes de AI, como Claude, accedan a datos en vivo de Wrike con los permisos y el contexto adecuados. Eso es lo que nuestro Servidor Wrike MCP (Protocolo de Contexto de Modelo) hace posible. Aporta a asistentes y agentes un contexto profundo, con años de datos de flujos de trabajo, desde el plazo incumplido más insignificante hasta el lanzamiento de producto más exitoso. Marcará la diferencia entre obtener una respuesta genérica como “¡Claro, te puedo ayudar!” y “¿Quieres replicar el modelo T3’24?”


Vista de tabla de piloto automático IA en software de gestión de proyectos.
Wrike Copilot en acción

Las empresas con resultados genuinos de la IA agéntica tienen tres cosas en común:

  1. Integran a los agentes en flujos de trabajo reales y contextos compartidos, idealmente creando agentes en Wrike o usando el servidor MCP de Wrike.
  2. Delegan tareas repetitivas a la IA mientras mantienen supervisión humana para las decisiones críticas.
  3. Operan dentro de límites establecidos, teniendo en cuenta la seguridad y el cumplimiento desde el principio.

La manera más fácil y segura de hacer esto es usando una plataforma de gestión del trabajo sólida y fiable con la IA agéntica integrada. Los usuarios de Wrike pueden interactuar con los datos de trabajo usando lenguaje natural, crear agentes personalizados para realizar tareas y ejecutar miles de automatizaciones. Cada acción, ya sea iniciada por un humano o un agente, se produce dentro del entorno seguro de Wrike, que ofrece un buen control de acceso, cifrado BYOK, un registro completo de auditoría y cumplimiento con los marcos de seguridad del sector.

Avatar de autor

Las funciones de IA de Wrike se han vuelto indispensables en mi flujo de trabajo diario: ahora puedo hacer más en menos tiempo y con mayor precisión

De Lisa Patterson, Directora Creativa

Es fácil crear un agente y hacer que actúe. Lograr que actúe de manera responsable, adecuada e inteligente de manera regulada es una tarea complicada. Pero es un desafío que llevamos resolviendo durante años.

La gestora de proyectos que recurrió a nosotros tenía la corazonada correcta. Vio lo que la IA agéntica podría hacer y quiso avanzar rápidamente. El problema no era lo que pretendía; sino que lo creó sobre la nada. Los agentes no fallan porque los modelos sean pobres. Fallan porque su entorno sí lo es.

Esa es la parte que Wrike sabe hacer bien.

Si quieres ver cómo es en la realidad, inicia una prueba o programa una demostración. Si deseas seguir hablando sobre cómo obtener resultados reales de la IA agéntica, sigamos la conversación en LinkedIn.