Cuando se trata de dirigir un equipo de marketing, quieres ser visible y estar involucrado de un modo u otro. No quieres ser esa persona sin rostro que da instrucciones y obliga a los miembros del equipo a defenderse solos. Quieres que se te vea como un recurso activo y un asesor de confianza.

Pero al mismo tiempo, te preocupa pecar de caer en el extremo contrario: estar tan implicado que te acabas adentrando en ese temido territorio de la microgestión.

Sabes que si el equipo siente tu aliento en la nuca mientras miras y juzgas cada uno de sus movimientos, correrás el riesgo de sofocar toda la creatividad que puedan aportar.

Estas pueden parecer posturas opuestas del espectro, pero como bien sabes, pueden estar separadas por una delgada línea.

Entonces, ¿cómo pueden los responsables de marketing caminar por esa delgada línea de ser visibles sin entrometerse demasiado? Esto es lo que tienes que saber.

El peligro de la microgestión

Muchos caen en la trampa de la microgestión, puesto que es normal pensar que si vigilas de cerca a las personas a tu cargo conseguirás que rindan bien y que ofrezcan un trabajo de mayor calidad.

Sí, a los responsables les resulta muy fácil microgestionar, tanto si se dan cuenta de que lo hacen como si no. Esto podría explicar por qué todo un 80 % de las personas creen ser mejores líderes de lo que son en realidad.

Sin embargo, permitir la tendencia natural a la microgestión puede tener graves efectos en el equipo de marketing, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Merma de la confianza: quieres un equipo autónomo. Pero si les haces creer que tus estrategias son siempre las más adecuadas, ten por seguro que acabaran por perder la confianza.
  • Disminución de la creatividad: especialmente en un equipo de marketing, lo que quieres es avivar la llama de la creatividad, no sofocarla con el típico planteamiento “o se hace a mi manera, o puerta”.
  • Abarcar demasiado: cómo jefe, haces muchas cosas a la vez. Implicarte en demasiados aspectos diferentes del negocio solo te perjudicará. “Esto perjudica al negocio a largo plazo, si no lo hace también a corto plazo. Es casi imposible hacer el trabajo de tus subordinados correctamente además del tuyo propio”, añade Ira Kalb en un artículo para Business Insider.
  • Ausencia de compromiso y satisfacción: un 70 % de la plantilla no se siente implicada en el trabajo y la microgestión se considera una de las causas principales de esta desconexión.

Todos estos motivos son lo suficientemente convincentes para evitar la microgestión. Sin embargo, del que más te tienes que preocupar es del último.

Cuando te encuentras en lo alto de la jerarquía es fácil perder la perspectiva de las cosas que suceden en los peldaños que están por debajo. Por eso, no resulta sorprendente que los líderes afirmen que la satisfacción laboral es mayor de lo que dicen sus subordinados en una encuesta del Centro de Investigaciones Pew:


¿Ves los peligros de la microgestión? Esperamos que sí.

Pero ahora surge una cuestión diferente: si no quieres ser el típico microgestor, ¿tienes acaso que evitar ser visible o implicarte?

Cómo encontrar el punto intermedio

Definitivamente no. En lugar de ello, trata de encontrar un equilibrio que funcione tanto para ti como para tu equipo. No obstante, una cosa está clara: no quieres permanecer ausente.

“Por lo general, creo que los líderes más eficaces se implican más”, explica Pam Kosanke, directora de marketing de Renters Warehouse. “No microgestionar o estar demasiado implicado, pero sí asegurarse de que las personas, la estrategia y los procesos estén conectados y que no se pierda esa perspectiva con el inevitable ruido”.

Otros están de acuerdo con que la visibilidad es importante. “Los responsables de marketing más eficaces son visibles”, añade Keith Johnstone, director de marketing de Peak Sales Recruiting. “Interactúan con varios equipos a diario y se centran en los resultados del trabajo de equipo. Recurren a un modelo de gestión intermedio para dirigir a los equipos funcionales, pero ofrecen de forma activa una orientación y un apoyo solicitados por los gestores y los miembros del equipo”.

Pues bien, tienes que estar presente e implicarte, pero sin entrometerte demasiado.

¿No sabes muy bien cómo permanecer en este punto intermedio casi imposible de hallar? No pasa nada todavía. Tenemos una serie de consejos para incrementar tu eficacia como responsable de marketing y ayudarte a caminar con soltura por esa delgada línea que separa la microgestión del buen liderazgo.

Cómo aumentar la eficacia de tu liderazgo

1. Conoce a tu equipo

El grado de implicación dependerá del equipo y de sus miembros. Por lo tanto, el primer paso para ser un líder más eficaz es saber bien qué motiva a tu equipo de marketing.

“Los responsables de marketing más eficaces definen su planteamiento de gestión según la situación y las circunstancias”, afirma Johnstone. “Saben y conocen sus motivaciones, qué les impulsa y el estilo de comunicación preferido por los miembros del equipo, y adecuan su estilo de gestión en consecuencia”.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es no solo dirigir, sino saber cómo quiere el equipo ser dirigido.

¿Cómo lo haces? Hay varias tácticas que puedes emplear, entre las que se incluyen las siguientes:

  • Entablar conversaciones francas y sinceras sobre los objetivos, los problemas y las estrategias del equipo
  • Pedir a los empleados que envíen encuestas informativas sobre el estilo de liderazgo actual
  • Observar cómo funciona el equipo y escuchar cómo se comunican entre ellos. Esto puede decirte mucho más de lo que parece a simple vista.
  • Dedicar tiempo a valorar los puntos fuertes de cada miembro del equipo con StrengthsFinder, por ejemplo, para poder comprenderos mucho mejor.

2. Aplicar un modelo de liderazgo situacional

Cuando conozcas bien a tu equipo, el modelo de liderazgo situacional te resultará útil para saber cómo debes ajustar tu planteamiento de liderazgo con el fin de satisfacer sus necesidades.

“Soy fan del planteamiento de liderazgo situacional de Kenneth Blanchard y me ha ayudado mucho a lo largo de mi carrera profesional”, afirma George Schildge, director general de Matrix Marketing Group.

Si no estás familiarizado con el concepto de liderazgo situacional, diremos básicamente que hace referencia a ajustar tu estilo de gestión para que se adecue al nivel de desarrollo del equipo que diriges.


Fuente de la imagen

Dentro del planteamiento hay cuatro estilos de liderazgo que se identifican con una combinación de letra y número:

  • S-1 comunicar: flujo de información unidireccional del responsable al grupo
  • S-2 vender: el responsable convence al grupo
  • S-3 participar: el responsable comparte la responsabilidad de la toma de decisiones con el grupo
  • S-4 delegar: el responsable asigna tareas a los miembros del grupo

El planteamiento también describe diferentes niveles de madurez y disposición para finalizar el trabajo. Este vídeo proporciona una estupenda explicación del modelo:

En resumen, el planteamiento dice que no hay un estilo de liderazgo perfecto para todas y cada una de las situaciones.

“Por ejemplo, si un empleado es nuevo o no rinde correctamente, aplicaría un planteamiento directivo (comunicar)”, dice Schildge, “si el empleado es competente y rinde según lo previsto, utilizo el estilo de delegación”.

La clave: si bien no tienes que aprenderte de memoria cada uno de los postulados del liderazgo situacional (a no ser que quieras impresionar a los asistentes de la próxima cena), lo más importante es recordar que no tienes que elegir un solo estilo de liderazgo.

Las diferentes situaciones y miembros podrían justificar un cambio de planteamiento. Valora las circunstancias y, a continuación, decide qué necesita el equipo para avanzar.

3. No pierdas de vista el bosque

Aunque pueda ser tentador implicarse en las operaciones cotidianas del equipo de marketing, no debe ser ese tu objetivo principal. Si te centras demasiado en ello, ten por seguro que pasarás al terreno de la microgestión.

“Los responsables de marketing tienen que centrarse en casar los objetivos globales de la empresa con los resultados de la campaña en todo momento”, afirma Kosanke, “por genial que sea el anuncio o la campaña, o se suponga que vaya a ser, ¿funciona realmente y ha alcanzado los objetivos previstos?”

Tu puesto probablemente no te obligue a estar en las trincheras para manejar las minucias del día a día. Tienes que recordar que has de dar un paso atrás para alejarte de los árboles y no perder de vista todo el bosque.

“Con unos equipos que hacen constantemente muchas cosas, los responsables de marketing tienen que analizar los datos para informar de cuándo hay que empezar, parar o continuar en todo momento”, añade Kosanke.

Esa atención constante hacia el panorama general te permitirá evitar la microgestión de los detalles y mantendrá al equipo caminando por la senda correcta con los objetivos generales. Después de todo, ese es tu trabajo.


Esa atención constante hacia el panorama general te permitirá evitar la microgestión de los detalles y hará que el equipo camine por la senda correcta con los objetivos generales.

4. Fomenta una cultura abierta

Los empleados están más satisfechos e implicados cuando sienten que son una parte valiosa del equipo, lo que se traduce en que debes esforzarte por mantener una cultura abierta y sincera en la que los miembros se sientan apoyados cuando acudan a ti por problemas, dificultades e ideas.

“He creado una política abierta que me permite reunir información del equipo”, dice Schildge. “Con ella, puedo recopilar ideas perspicaces del equipo. No puede haber miedo a fallar o miembros del equipo perdidos. De hecho, fomento el diálogo activo para sacar todas las ideas, tanto las buenas como las malas”.

Entonces, ¿cómo puedes conseguirlo en tu equipo? “Esto pasa por fomentar un entorno de comunicación abierta, colaboración multidisciplinaria e información de ciclo cerrado”, afirma Schildge.

A continuación encontrarás ideas para fomentar una cultura más abierta en tu equipo de marketing:

  • Mantén una política de puertas abiertas. Puedes incluso valorar la opción de establecer un horario de oficina durante el cual los miembros del equipo puedan hablar contigo.
  • Celebra reuniones semanales en las que los miembros del equipo puedan intercambiar ideas y beneficiarse de tus consejos, opiniones y aportaciones.
  • Cuando proceda, usa el estilo de liderazgo de participación para implicar a los miembros del equipo en la toma de decisiones.
  • Pide la opinión de los empleados de vez en cuando.
  • Crea una estructura para el nuevo trabajo de forma que los empleados se sientan convenientemente preparados e informados. “Cuando llega trabajo nuevo, hay que ponerlo en cola y organizarlo correctamente”, dice Peter Moeller, director de marketing y comunicación de Scarinci Hollenbeck, Attorneys at Law.

5. Demuestra que estás de su parte

“Por experiencia, si mi equipo no ve que me meto en harina, su nivel de interés y esfuerzo cae notablemente”, afirma Moeller. “Un buen líder se implica y se pone de lado del equipo en cuanto a una estrategia o un proyecto y, además, está deseando acompañarles en el proceso”.

“Una de las facetas más importantes del marketing y la gestión es el posicionamiento”, afirma Johnstone.

Lamentablemente, el posicionamiento puede ser un problema real para determinados equipos de marketing. Como te reúnes con los principales responsables de la toma de decisiones en las reuniones de más alto nivel, conoces el rumbo de la empresa. Sin embargo, es importante recordar que el equipo puede que esté totalmente desinformado al respecto.

Es más, en una encuesta realizada por Harris Interactive a 23 000 empleados, tan solo el 37 % de ellos sabían lo que su jefe estaba intentando conseguir y el porqué.

No puedes esperar que tu equipo prospere y tome la iniciativa sin microgestionar si no tiene ni idea de cuál es el objetivo. Por eso, también tienes que ayudarles a saber en qué punto del panorama general encaja su trabajo.

¿Necesitas ayuda para que los miembros del equipo conozcan la repercusión de su trabajo?
Este artículo analiza detalladamente este tema.

También tienes que acordarte de aceptar la responsabilidad. El rendimiento del equipo es un reflejo directo de tu actuación como líder.

Cuando la situación empeora, no puedes adjudicar la culpa a los miembros del equipo. Ya que, si lo haces, esa culpa recaerá en ti en última instancia. Aceptar la responsabilidad te ayudará a mantener la confianza y el compromiso del equipo.

“Sobre todo, un buen responsable de marketing es un buen miembro del equipo”, afirma Moeller.

Un consejo para ti

Quieres apoyar y dar autonomía a tu equipo de marketing. Pero, al mismo tiempo, no quieres ejercer un control excesivo ni sofocar la creatividad que pueda surgir.

Puede ser complicado hallar el equilibrio, pero se puede conseguir si lo planificas correctamente. Para ello, los responsables de marketing más eficaces tienen que:

  • Conocer a sus equipos
  • Reconocer que los modelos de liderazgo no valen para todo el mundo
  • Controlar el panorama general
  • Dar énfasis a que están del lado de su equipo y de los objetivos generales
  • Mantener una cultura abierta y sincera

Ten siempre en cuenta estas cinco tácticas y tendrás más probabilidades de no pasarte de esa delgada línea que separa el liderazgo eficaz de la microgestión.


Biografía de la autora:
Kat Boogaard (@kat_boogaard) es una escritora afincada en el medio oeste que trata temas relacionados con la carrera profesional, el desarrollo personal y la vida como profesional independiente. Es columnista de Inc., escribe para The Muse, trabaja como editora profesional para The Everygirl y contribuye en medios de toda la web.


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