4 estrategias para tratar con personas difíciles implicadas en un proyecto

“¡Esto no es lo que queríamos!”
“No, lo tienes que hacer de esta manera.”
“Cuando fracase el proyecto, no digas que no te lo advertí.”

Si aún no has tratado con una persona difícil implicada en un proyecto, no te preocupes, pronto lo harás. Esto implica que deberías estar preparado con estrategias para tratar con estas personas de manera amistosa con el fin de poder continuar trabajando en el proyecto a pesar de los posibles obstáculos.

Queremos ayudarte. A continuación te recordamos algo importante y te proponemos cuatro consejos básicos que te ayudarán a sobrevivir en situaciones comprometidas con personas difíciles implicadas en un proyecto, hagan lo que hagan, y a aprovechar la coyuntura para darle la vuelta a la situación en beneficio del proyecto.

Un Recordatorio Importante: No quemes puentes

Lo que debemos recordar siempre es que todas las personas implicadas en un proyecto desean que el proyecto vaya bien. Sin embargo, su actitud puede cambiar en el transcurso del proyecto. Un día te ofrecerán su apoyo incondicional y al siguiente discutirán contigo cuando el trabajo no se haga exactamente como ellos quieren. No es que hayan cambiado de objetivo — su objetivo es el del éxito del proyecto, no debe convertirse en un enfrentamiento entre ellos y tú.

No tomes esta actitud como algo personal y recuerda que los negocios son los negocios. Pase lo que pase, no puedes quemar puentes y deshacerte de las personas difíciles solo porque parezca que están dificultando el avance de tu trabajo. Deberás encontrar maneras para trabajar con ellos (o a pesar de ellos) para desbloquear la situación.

Ahora que ya tenemos esto presente, vamos a centrarnos en unas sugerencias sobre cómo tratar con estas personas con las que es tan complicado lidiar.

4 Estrategias Para Tratar con Personas Difíciles Implicadas en un Proyecto

1. Identifícalas y obsérvalas detenidamente.
Esto debes hacerlo de manera continua. Como dije antes, un defensor activo podría convertirse en un opositor acérrimo de la noche a la mañana. Pero si estás atento a sus mensajes de correo electrónico o a sus comentarios sobre las últimas revisiones de estado, sabrás cuándo se acerca el temporal. De hecho, garantizar que los canales de comunicación se mantienen siempre abiertos puede servir para acabar con cierta posible negatividad.

2. Escucha lo que te dicen.
No cierres los canales de comunicación solo porque no te guste lo que oyes. Trata de ver de dónde proceden los comentarios negativos y ponte en su lugar. De esta manera podrás entender su motivación y objetivos.

Esfuérzate conscientemente en comprender su punto de vista. Y si lo que están diciendo te resulta frustrante, pregúntate: ¿Son sus necesidades opuestas a los objetivos del proyecto? ¿Puede que solo quieran que las cosas se hagan de otra manera? Trata de encontrar un punto de encuentro.

3. Reúnete con ellos de uno en uno.
Trata de reunirte con las personas difíciles implicadas en un proyecto de manera individual. De esta manera no sentirán que se les está poniendo en evidencia ante otras personas implicadas en el proyecto; podría contribuir a que no estuvieran tan a la defensiva para poder comunicarte con ellos de forma sosegada. Es importante que te tomes este tiempo para ver su punto de vista y para escuchar cuál sería su propuesta de solución a un problema. Nota: no preguntes de manera brusca por qué no están apoyando tu plan. En su lugar, formula una pregunta abierta sobre su opinión y sobre cómo piensan que va el proyecto.

4. Descubre sus preocupaciones.
La única manera para llegar a una solución o incluso para contener la situación es tratar de averiguar qué es lo que está causando un repentino cambio de actitud. ¿Están preocupados por no ajustarse al presupuesto? ¿Les crea ansiedad no saber si el proyecto saldrá como ellos planearon? ¿Tienen que dar la cara ante una junta directiva, que pueda tener un punto de vista diferente sobre el proyecto? Si logras descubrir los motivos para ese cambio de actitud, quizás puedas crear una situación en la que todos salgan ganando y continuar a pesar de las dificultades.

Si logras gestionar a las personas implicadas en un proyecto de manera eficaz, escuchándolas y satisfaciendo sus necesidades a lo largo del transcurso de un proyecto, posteriormente te beneficiarás de la mayor confianza que depositarán en ti y en tus métodos. Tu trabajo es determinar las motivaciones de sus reacciones y sus expectativas para crear la mejor situación para cada una de las personas implicadas.

¿Has tratado alguna vez con una persona difícil implicada en un proyecto? ¿Qué hiciste para sobrellevar la situación? ¡Comparte con nosotros tus historias en la sección de comentarios! Nos encantaría aprender de ti.

Créditos - Imágenes: Haroldo Ferrary en Flickr. Algunos derechos reservados. Cambios realizados.

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