En muchas partes del mundo el 31 de octubre se celebra Halloween y la gente irá por las calles de la ciudad pidiendo caramelos o haciendo fiestas como si fuera 1999, disfrazados de personajes aterradores. Es el único día del año en el que la gente celebra lo macabro, lo terrorífico y lo escalofriante.

Si realmente quieres historias de miedo, hay mejores lugares para encontrarlas que los libros de Stephen King o las películas de John Carpenter. Solo tienes que fijarte en tu propio espacio de trabajo. La oficina está llena de historias de terror y desdicha. Si escuchas estas historias con atención, el pánico te resultará familiar, porque probablemente ya lo hayas sufrido en tus propias carnes. A continuación te ofrecemos algunos ejemplos.

Jefes malos y crueles

Hace unos años, un artículo de Harvard Business Review recogió una afirmación letal: los empleados no dejan los trabajos, dejan a los jefes.

Esto se debe a que muchos de los mejores trabajadores ascienden a cargos ejecutivos pero tristemente carecen de las habilidades personales necesarias para liderar. El resultado deja trabajadores desalentados y desligados que se enfrentan principalmente a aquellas dificultades que tienen menos que ver con las tareas reales que se les asigna y más con su supervisor.

Los jefes más horribles, los clientes más agotadores y los gestores de proyectos que parecen salir directamente del infierno se obsesionan con minucias, estallan con los errores más insignificantes y, sin saber cómo, siguen teniendo la autoridad para despedirte. Si eso no te asusta más que Freddie Krueger, es porque nunca te han despedido. ¡Escalofriante!

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Cultura corporativa espeluznante

Y luego está el horror de la cultura corporativa que sale mal. ¿Sabías que una cultura de trabajo se puede volver tan tóxica hasta el punto de que te entren los siete males cuando pones un pie en la oficina?

El escritor Dan Lyons cuenta la historia de terror definitiva sobre cultura de trabajo en su libro Disrupted, donde hace un recorrido por el año que pasó en una empresa tecnológica sobreviviendo a la discriminación por edad, a actividades inútiles que no aportaban nada al resultado final, al exclusivismo divisorio y al liderazgo impreciso. Te resultará divertido, pero solo porque a ti no te ha pasado.

Basta con fijarte en el mal comportamiento denunciado en empresas como Tinder, American Apparel, Zenefits y más, donde los altos ejecutivos tienen que recurrir a memorándums para toda la empresa con el objetivo de frenar conductas reprobables.

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Proyectos primitivos y prehistóricos

Si no es tu jefe o la cultura de empresa lo que te provoca pesadillas, puede que sea el trabajo en sí. Porque nada da más miedo que un proyecto que muta y se transforma en una hidra de varias cabezas. Consulta estas historias de proyectos de trabajo que se convierten en pavor eterno:

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Tu espacio de trabajo no debería ser aterrador... si cuenta con el liderazgo adecuado

Ahora que estamos en Halloween, te puedes olvidar del maratón de películas de terror. Si de verdad quieres conocer historias terroríficas que te dejarán la sangre helada, lo único que tienes que hacer es preguntar a tus compañeros por la peor experiencia por la que hayan pasado en sus trabajos pasados o actuales.

Pero, ¿tu espacio de trabajo tiene también que ser aterrador? Obviamente no. Las empresas en las que la gente quiere trabajar son aquellas que dejan margen para la colaboración en lugar de para la intimidación, donde se comparte en lugar de culpar y donde se da autonomía al trabajador en lugar de dejar que reine el despotismo. Y todo esto deriva de un sólido liderazgo.

Si quieres saber lo que hace falta para crear una cultura de empresa donde la autonomía, la pericia y la determinación guían a los trabajadores hacia la felicidad y la satisfacción, lee: Liderazgo: las claves para establecer la autonomía, la pericia y la determinación en tu equipo.

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